La Corte Europea de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo resolvió el 18 de marzo, en una sentencia inapelable, que los crucifijos pueden permanecer en las escuelas públicas.
El fallo de la Corte indica que “si bien el crucifijo es por encima de todo un símbolo religioso, no hay evidencia para la Corte de que su exposición en una pared de un aula influencie en los alumnos”.

Anuncios