Hace unos días moría Rufi, voluntaria de Cáritas de la Parroquia de la Blanca Paloma de Sevilla. El 27 de enero lo hacía el cantaor Pepe “Peregil”. Dos personas, que cada uno a su estilo, fueron clarividentes en el amor a los más pobres.

Rufi, fue ejemplo de larga trayectoria de compromiso, constante y valiente, …

…, trabajando con alegría cada día y en especial en aquellos, en los que de forma sistemática se atienden a las cientos de personas que acuden a las dependencias de Cáritas Parroquial, provenientes de esos barrios, Los Pajaritos, Candelaria y Madre de Dios, tan acostumbrados por desgracia, a sentir el dolor, el abandono y la marginación. Con las puertas de su corazón siempre abiertas, para la escucha, consolar, ayudar, animar y juntar fuerzas en la lucha para que desparezca tanta marginación, tanta pobreza, tanto dolor, situaciones todas que revelan la peor cara de una sociedad injusta que solo valora al que más tiene y más puede.

Pepe “Peregil”, que en distintos momentos puso lo mejor de su arte altruistamente, para recaudar fondos que paliaran las dificultades que día a día encuentran tantos hermanos para vivir. En diciembre, con motivo de la Copla Solidaria a favor de Cáritas Diocesana de Sevilla que anualmente organiza el Centro Unesco de Sevilla, hizo un esfuerzo sobrehumano, estando ya ‘mu malito’ para que su actuación rozase los mejores registros del arte flamenco, cantando villancicos llenos de ternura y belleza.

Son solo algunos ejemplos de personas que “pasaron haciendo el bien”. Buena reseña para invitarnos a poner lo mejor de nosotros como bálsamo que cure las heridas de tantas personas que en estos momentos están sufriendo. Ojalá el Señor siga suscitando hombres y mujeres que con sencillez y ternura ofrezcan su vida para servir a Cristo presente en los más necesitados.

Nuestro deseo, que el Misericordioso los haya acogido en su seno, acompañado de aquellos con los que practicaron la misericordia. (fuente: caritas-sevilla.org)

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