¿Cómo celebramos en familia cualquier fiesta importante? El cumpleaños de nuestros hijos, nuestros aniversarios, una boda… ¿Por qué no invertimos el mismo tiempo, dedicación y recursos para celebrar la gran fiesta de la Pascua?

¡Preparemos la fiesta de la Pascua en familia, para que realmente, todos los signos y gestos durante los 8 días de la Pascua, sean signos de fiesta, que ayuden a todos a comprender el misterio profundo que celebramos!

El cirio Pascual de la familia: Una vela grande, más grande que lo común. La decoramos con papelitos de colores, corazones que representen a cada uno de los miembros de la familia. Le ponemos una cruz en el centro. Y en cada uno de los lados de la cruz, el número que representa el año.
Arriba de la cruz la letra Alfa y por debajo de la cruz la letra Omega. Este cirio lo encendemos la noche de la Pascua, y puede acompañar nuestra mesa familiar a lo largo de toda la octava de Pascua.

Signos de fiesta: Globos, guirnaldas, carteles en la puerta de casa, letreros, etc.

La mesa familiar: Durante 8 días se viste de fiesta. Con las mejores cosas, las que ponemos para cuando vienen invitados importantes: manteles, flores, copas…

Huevos de Pascua: Para los más pequeños, no deja de ser un signo de que se celebra algo grande, aunque no hace falta “indigestar” a nuestros niños. La Pascua dura 8 días, y puede ser significativo poder comer algo delicioso en cada una de las comidas de esos días: Huevos de chocolate, postres especiales, golosinas, etc.. Nuestros hijos saben que cuando hay fiesta hay cosas ricas en la mesa. Seamos creativos en preparar algo rico para cada día de esta fiesta!

Saludos y bendiciones: Para cada día, podemos preparar tarjetitas, con algún saludo o bendición especial para cada uno. Las ponemos en la canasta del cirio Pascual, o en el plato de cada uno. Pueden ser deseos, o textos cortos de los evangelios de la resurrección. También pueden ser intenciones, deseos o propósitos a cumplir en este tiempo Pascual.

Gesto solidario: aprovechemos este tiempo de Pascua para pensar en familia algún gesto solidario que podamos hacer en favor de los más necesitados, de Caritas Parroquial, o de algún vecino o miembro de la familia que está necesitando nuestra ayuda. La Pascua siempre nos pone en camino hacia el hermano, y es bueno que podamos concretar esta festividad con un gesto de solidaridad.

Asamblea familiar: Sería estupendo que dentro de la octava de Pascua, nos tomasemos un tiempo para reunirnos en una Asamblea Familiar y reflexionar juntos sobre la vida que compartimos.

A modo de sugerencia les proponemos esta dinámica:

1 ¿Qué es lo que más me gusta de la vida? ¿Qué cosas dan sentido a mi vida?
2 ¿Qué es lo que más me está costando de mi vida de hoy? ¿Qué es lo que me hace sufrir o me produce dolor?
3 ¿Qué quiero decirle a Jesús resucitado en esta Pascua? ¿Qué es lo que necesito de la vida, para mi vida, para mi historia de hoy?

Seguramente, muchos tiene más ideas, relacionadas con la propia tradición familiar…

¡¡¡A CELEBRAR A CONTAGIARNOS LA ALEGRÍA DE LA VIDA QUE SE HACE PLENA POR EL MISTERIO DE LA PASCUA!!! Que no nos gane el tedio o la rutina… Detengamos el tiempo para celebrar el misterio que está más allá de todo tiempo…

Son fiestas Pascuales,
Son fiestas de la Vida,
Es el Misterio de la Eternidad presente en nuestras historias…
Es Jesús resucitado que sale a nuestro encuentro y quiere festejar su vida con nosotros!!!

(Fuente https://es.catholic.net con modificaciones del webmaster de nuestro blog)