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Queridos feligreses:

Mañana, lunes 25 de julio, se celebra la fiesta del patrón de España, Santiago Apóstol. 

La celebración eucarística de esta festividad DE PRECEPTO se celebrará en nuestra parroquia a las 21:00.

Os esperamos.

A partir del próximo 1 de julio estarán en vigor los horarios de verano:
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Cáritas ha puesto en marcha un proyecto de recogida de ropa y calzado que fue presentado el pasado miércoles 1 de junio, para “dar respuesta desde la Iglesia a la promoción de la persona y el cuidado del medio ambiente”, según nos informa el semanario “Iglesia en Sevilla”.

“Con este proyecto de recogida de ropa usada – continua explicando la revista –  Cáritas Diocesana atiende tres objetivos: sensibilizar sobre modelos de consumo responsable y sostenible, la reutilización de la ropa donada con criterios de dignidad y transparencia y la promoción de una iniciativa de economía solidaria.”

Para ello se han colocado en la provincia de Sevilla 35 CONTENEDORES DE RECOGIDA, estando uno de ellos en nuestra parroquia.

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Ubicación del contenedor de nuestra parroquia

“Una vez depositada la ropa, Cáritas se encargará de comprobar el estado de esa ropa, reciclarla y clasificarla para un segundo uso. Un proceso que redundará también en la creación de empleo.”

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El contenedor estará en nuestra parroquia por tiempo indefinido, mientras dure el proyecto.

Podéis comenzar desde este fin de semana a traer aquello que queráis donar.

Colaboremos con Cáritas.

San Felipe Neri

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San Juan Pablo II

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Recordamos la cita para ganar el jubileo con la parroquia, para todos aquellos que aún no se han apuntado.

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San Luis Scrosoppi es un santo de la familia filipense al que ayer en el blog dedicamos un post por aparecer en el santoral de los libros de la cadena de oración.

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Sin embargo, a muchos seguidores del blog les habrá podido extrañar esta efeméride, ya que durante estos años la hemos anunciado en octubre.

La explicación es la siguiente: El martirologio romano (fuente que en origen establecía la fecha de celebración de los Santos y Beatos) establece el día de celebración de un santo el día de su muerte (día en que nacía a la Vida Eterna). Ésta es la fuente por la que se rigen muchos sitios en internet y muchas publicaciones para establecer su santoral. De ahí que San Luis S. aparezca el 3 de abril.

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Sin embargo, la Congregación del Oratorio, a la que perteneció el presbítero, establece su celebración el 5 de octubre, y así la hemos reflejado en nuestro blog durante años.

¿CUAL ES, ENTONCES, LA FECHA OFICIAL?

Tras consultarlo con el padre Rafael, la aclaración es la siguiente: La fecha de celebración no es ni el 3 de abril ni el 5 de octubre, SINO EL 6 DE OCTUBRE, según lo recoge el CALENDARIO LITÚRGICO PASTORAL, fuente oficial y fidedigna de celebraciones.

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Y ésto es debido a que el día conmemorativo de San Luis S. celebrado por el orbe filipense (5 de octubre) tiene lugar la celebración litúrgica de TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN, siendo ésta una festividad no desplazable por su importancia.

Espero que esta aclaración sirva para resolver la duda sobre la celebración de este dignísimo hijo de San Felipe.

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Martirologio Romano: En Udine, en la región de Venecia, san Luis Scrosoppi, presbítero de la Congregación del Oratorio, que fundó la Congregación de Hermanas de la Divina Providencia, para la educación cristiana de la juventud femenina (1884) 

Etimológicamente: Luigi = versión en italiano del nombre Luis = Aquel que es famoso en la guerra, es de origen germánico

Fecha de canonización: 10 de junio de 2001 por el Papa Juan Pablo II. El más joven de los tres hijos de Domenico Scrosoppi, joyero, y Antonia Lazzarini; nació el 4 de agosto de 1804 en Udine (Italia). Su hermano Carlo fue ordenado cuando Luigi tenía seis años, y su hermano Giovanni varios años después. Cuando él tenía 11 años o 12 años, la región en que vivía Luigi fue golpeada por sequía, hambre, tifo, y viruela en sucesión rápida; la visión de tal miseria, pobreza completa, y el número de huérfanos tuvo un efecto duradero en el muchacho.

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En sus adolescencia, sentía el llamado al sacerdocio, y entró en el mismo seminario que su hermano Giovanni. Diácono en 1826; ordenado el 31 de marzo de 1827 en la catedral en Udine; fue asistido en su primera Misa por sus hermanos. 

Director de la Pía Unión al Corazón de Jesucristo. Ayudaba a manejar el centro infantil a su hermano Carlo como Director Auxiliar del orfanato de Carlo en 1829. el instituto cayó en tiempos más duros que lo usual; Luigi, desesperado, salió a las calles rogando apoyo, esta lección de fe pronto dio sus frutos para la escuela consiguiendo bastante dinero para comprar un edificio.

Como había demasiados huérfanos para el espacio disponible, los hermanos decidieron agrandar la casa; Luigi salió a pedir materiales de construcción y trabajadores. La obra empezó en 1834 con Luigi coordinando, rogando, dirigiendo, y trabajando en la construcción, los trabajos se completaron en 1836, la llamaron “Casa para los Desposeídos”. Ese año la región sufrió una epidemia de cólera, y los orfanatos, de nuevo, estaban llenos.

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Las necesidades de los huérfanos, y el trabajo constante de los hermanos sacerdotes, llamaron la atención de varias mujeres del área que también estaban trabajando por los pobres y abandonados. Entre ellas estaban Felicita Calligaris, Rosa Molinis, Caterina Bros, Cristina y Amalia Borghese y Orsola Baldasso. Estas mujeres, bajo la dirección espiritual de Carlo y Luigi, fundaron lo que se volvería laCongregación de Hermanas de Providenciapara la educación académica básica y destrezas en la costura a jóvenes. Luigi los puso bajo la protección de San Cayetano. La Congregación recibió aprobación final el 22 de septiembre de 1871 por el Papa Pío IX.

En 1846 Luigi se unió el Oratorio de San Felipe Neri, una congregación consagrada a la caridad y el aprendizaje; elegido preboste elegido de la comunidad el 9 de noviembre de 1856. 

El 4 de octubre de 1854 inauguró la Casa de Rescate para las muchachas abandonadas. El 7 de marzo de 1857 abrió la escuela y casa para las muchachas sordomudas, institución que lastimosamente tan sólo sobreviviría 15 años. Abrió también una Casa de Providencia para las antiguas estudiantes desempleadas. Además trabajaba en los hospitales con los más enfermo y pacientes más pobres.

En sus últimos años, Luigi tuvo que combatir sentimientos anti-clericales que surgieron a lo largo de de la península italiana durante la unificación; muchas casas y grupos, incluso el Oratorio, fueron cerrados, y sus recursos vendidos. Aunque no pudo salvar el Oratorio o las propiedades de la parroquia, logró proteger sus instituciones caritativas, y vio a la Congregación crecer y extenderse.

Murió el 3 de abril de 1884 en Udine, 

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Urna con los restos del santo, en la iglesia de San Cayetano, bajo el altar.

El milagro de la canonización: curación de sida.

El 1ero de julio del 2000 se promulgó el decreto eclesiástico reconociendo la curación milagrosa de un joven por la intercesión del Padre Luigi. Ocurrió en Oudshoon, República de Africa del Sur. La declaración del Papa fue la siguiente: 

“Es el caso de un milagro obtenido a través de la intercesión del Beato Luigi Scrosoppi, sacerdote del Oratorio de San Felipe Neri, fundador de la Congregación de las Hermanas de la Providencia, de la rápida, completa y permanente recuperación de polineuritis y caquexia* de un joven HIV positivo” 

Este joven, Peter Changu Shitima, era un estudiante en el Oratorio de San Felipe Neri. En el mes de octubre de 1994 comenzó a mostrar los síntomas del SIDA. El resultado de los exámenes confirmaron que era HIV positivo y rápidamente alcanzó un estado avanzado de SIDA. Él había sido fuerte y activo pero ya no podía sujetarse parado, tampoco podía ingerir alimentos, ni ver, ni oír convirtiéndose en un hombre extremadamente delgado. Cuando ya no respondía a los tratamientos, el doctor aconsejó que fuera regresado a sus familiares en Zambia antes que fuera muy tarde. 

La comunidad del Oratorio de San Felipe Neri y todos los fieles de Oudtshoon comenzaron a rezar por su recuperación a través de la intercesión del Padre Luigi, porque llegó al conocimiento de los fieles de que el joven tenía una devoción muy especial al Padre Scrosoppi. Él mismo, al igual que su familia en Zambia, venían orando por la misma gracia desde hacía meses.

Durante la noche del 10 de octubre de 1996, él joven vio al P. Luigi en sueño y súbitamente se comenzó a sentir mejor, al amanecer cuando se despertó se sorprendió al descubrir que estaba completamente sanado, había regresado a su salud plenamente como la tenía antes de la enfermedad.

Hoy este joven es un seminarista, preparándose para el sacerdocio en la Congregación de los Padres Orantes de San Felipe Neri y para siempre permanecer el amigo y colega del P. Luigi. 

Con este milagro, el P. Luigi continua señalándonos el camino a la oración constante, a la oración de compasión y de amor. Así como hizo durante su vida, todavía viene en socorro del último, de los jóvenes en dificultades, de todos los que sufren, de los que viven en situaciones tormentosas. Siempre está presto en acompañar los pasos de aquellos que se entregan a la Providencia Divina.>> 

*caquexia: estado del cuerpo en que está impedida la nutrición y por consiguiente debilitada las funciones vitales.

(fuente https://es.catholic.net)

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El próximo día 2 de noviembre el horario de misas será el siguiente: 10 de la mañana,  7 de la tarde y 8 de la tarde. En ésta última se tendrá presente a las personas de nuestra parroquia fallecidas en este año.

El próximo día 13 de mayo, miércoles, tras la misa de las 20h. se expondrá y se venerará por primera vez la reliquia de San Juan Pablo II.

El cardenal de Cracovia (Polonia), Stanislaw Dziwisz, ha enviado al arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, dos reliquias auténticas de primer grado de San Juan Pablo II, en respuesta a la petición formulada por Asenjo el pasado mes de marzo al que fuera secretario del pontífice que el papa Francisco declaró santo el 27 de abril de 2014. Concretamente, se trata de sendas piezas de tela manchadas con la sangre del papa santo.

La primera de estas reliquias irá destinada a la parroquia de San José y Santa María, de los Padres del Oratorio, ubicada en Andalucía Residencial (Sevilla Este). Se da la circunstancia de que Juan Pablo II bendijo la maqueta de esta parroquia en el curso de su segunda visita a Sevilla, en 1993.  La otra reliquia tiene como destino la Hermandad de la Esperanza de Triana. Esta corporación ha organizado varias actividades con ocasión de la canonización de San Juan Pablo II, entre ellas un ciclo de conferencias. En la carta remitida por el cardenal Dziwisz se destaca que ambas reliquias tienen la finalidad de “promover el culto y la devoción al nuevo santo”.

Os recordamos que ese mismo miércoles (como todos los miércoles) a las 19:15 tendrá lugar la ORACIÓN DE LA COMUNIDAD, con exposición del Santísimo, siendo, además la festividad de la Virgen de Fátima. Es una magnífica oportunidad de compartir con nuestros hermanos feligreses toda una jornada especial.

ONDA 26 es el lugar del blog en el que nos acercamos al entorno de San Felipe, ya sea a través de noticias de la familia filipense, testimonios o cualquier otra manifestación del espíritu de Felipe Neri.

Lo había deseado toda la vida: llegar a alcanzar la plenitud. Dios Padre le había regalado casi 80 años para conseguirlo. Felipe se entregó a la causa para lograrlo. El Señor Jesús, “il suo amore” (el amor de su vida), le esperaba para imponerle la corona del triunfo, su plenitud: ¡Paraíso, Paraíso!

Durante el último año de su vida, sin duda inspirado por el Espíritu Santo, se le oía decir con frecuencia: “¡Quien quiere otra cosa que Dios, está equivocado. Quien ama a otro que no sea Él, comete un error fatal!” Y ante esta contundente afirmación recordamos, como anécdota, la respuesta que dio a la esposa del embajador español que le preguntó cuándo había dejado el mundo para dedicarse a la vida espiritual: “¡no sabía que lo hubiere dejado en algún momento, señora!” Así que, con los pies muy en la tierra siempre, sabía lo que decía y lo hacía con sabia convicción.

felipeHa cumplido 79 años. Su naturaleza poco a poco se ha ido debilitando. Fiebres altas iban y venían, golpes de tos y hemorragias preparaban el encuentro tan anhelado. Eran las dos de la madrugada de un 26 de mayo, primavera, explosión de la vida, mes de María, a la que, al quedarse huérfano, había dicho “desde ahora Tú serás mi mamá”.

Murió como deseaba, “con las botas puestas”. El día anterior, fiesta del Corpus Christie, celebró la eucaristía y cantó el Gloria in excelsis Deo, cosa poco usual en él, con especial emoción y alegría; escuchó confesiones hasta la cena y recibió visitas todo el día, alguna de cardenales para informar al Papa que quería estar informado de la salud del P. Felipe, confesor durante más de treinta años de varios papas; pidió que le leyeran la vida de San Bernardino de Siena y que por dos veces releyeran el momento de su muerte; conversó un rato con muchos de la casa, les dio su bendición, se despidió de todos y preguntó la hora. Se le oyó canturrerar: “Una y una, dos; dos y una tres, y a las tres me iré”. Había rezado Maitines, el resto del Oficio Divino lo rezaría en el cielo. Felipe había dicho muchas veces que Dios hace saber a sus servidores el día de su muerte, y en él pareció cumplirse.

Creyeron que había mejorado y se retiraron a descansar. Eso sí, habían notado expresiones especiales en su mirada, tratar a todos con más ternura que nunca, y con una particular efusividad y cordialidad casi extrema. Felipe se quedó sólo. El poco tiempo que le quedaba quería estar a solas con el Señor a quien había rezado ese día con especial y profunda devoción.

Una hora antes de morir se levantó y anduvo por la habitación con golpes de tos más fuertes que los habituales. Acudió un hermano por si necesitaba ayuda y, como sabía que había llegado su hora, dijo: “no se esfuercen más con sus medicamentos. Voy a morir.”

La comunidad, rodeando la cama, rezaba y lloraba. Abrió los ojos y durante unbuen rato los fijó en el cielo, luego bajó la mirada hacia los hermanos, inclinó la cabeza y, sin moverse, entregó el espíritu. Parecía que se había quedado plácidamente dormido. Lo despertaron los ángeles que ta cantaban las Laudes del día 26. Felipe se unió a sus voces:

Ángeles del Señor, bendecid al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor.

Santos y humildes de corazón, bendecir al Señor.

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor.

Ensalzadlo con himnos por los siglos.

ONDA 26 es el lugar del blog en el que nos acercamos al entorno de San Felipe, ya sea a través de noticias de la familia filipense, testimonios o cualquier otra manifestación del espíritu de Felipe Neri.

En la vida de los santos no todo es de color de rosa. Unas cosas cuestan más y otras menos, como la vida misma, pero todas preparan para ejercitarse en el camino de la santidad.

 

Es en las pruebas cuando decimos quiénes somos y dejamos claro la verdad de lo que vivimos. Felipe va a tener muchas oportunidades de ésto. Fue un hombre probado desde la niñez (quedó huérfano a los 6 años) hasta la enfermedad que lo acompañó a morir. Pero de todas ellas, las que le provocaron mayor dolor y sufrimiento vinieron durante su madurez.

Girolamo Savonarola, religioso dominico organizador de las famosas hogueras de vanidad, donde los florentinos estaban invitados a arrojar sus objetos de lujo y sus cosméticos, además de libros que él consideraba licenciosos. Predicó contra el lujo, el lucro, la depravación de los poderosos y la corrupción de la Iglesia Católica, contra la búsqueda de la gloria y contra la sodomía. (fuente: wikipedia)

 

Estuvo bajo control de la Inquisición, investigado y perseguido por ella; tenido por sospechoso, difamado, víctima de envidias, chismes y críticas infundadas; tomado por charlatán y ridiculizado; acusado de vividor, orgulloso lleno de pretensiones y prepotente, fue citado en varias ocasiones a declarar, presionado por la amenaza del calabozo y el recuerdo del hereje Savonarola, quemado en la hoguera, a quien le tenía simpatía.

 

El dolor y el sufrimiento no le quitaron la paz. Decía “esta persecución no es contra vosotros sino contra mí. Dios permite esta humillaciones para hacerme paciente. Las persecuciones terminarán tan pronto como den el fruto que Dios quiere”. Y Dios logró el fruto.

 

Las consecuencias de estas conspiraciones y maniobras oscuras no fueron menos amargas ni fáciles de soportar: prohibieron las reuniones del Oratorio – su obra a postólica – porque eran reuniones raras donde predicaban los laicos en la iglesia; prohibieron la peregrinación a las Siete Iglesias, a las que acudieron, más tarde, obispos y cardenales; se le prohibió escuchar confesiones y fue reprochado por fundar una nueva secta, refiriéndose a la Congregación.

 

La respuesta de Felipe nos la comenta uno de sus compañeros: “El Padre Felipe oraba sin cesar y lloraba de compasión por los errores de los que le perseguían”. Y ésta era su oración: “Señor, que solo me preocupe de darte honor y de salvar almas sin mirar mis propios intereses”. Y jamás toleró protestas ni críticas hacia los inquisidores y acusadores en ninguno de sus compañeros.

 

Pruebas en su madurez que pusieron de manifiesto su madurez y santidad en las pruebas. Así es, ¡COSAS DE SANTOS!

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Felipe, “ya entrado en años”, ha visto cómo el Oratorio ha tenido que ir buscando espacios más amplios por la cantidad de personas que lo frecuentaban. Primero su habitación, luego los altos de la iglesia de S. Jerónimo de la Caridad, más tarde la iglesia de San Juan de los Florentinos y, finalmente, Santa María del Vallecito (Chiesa Nuova) a la que César Baronio (su “sucesor”) llamará “casa nostra”. Leer el resto de esta entrada »

01-24 San Francisco de Sales

(textos extraídos de sus escritos)

No esperes con miedo las alteraciones y más alteraciones de esta vida; más bien
enfréntalas con la firme esperanza de que, cuando surjan, Dios, cuya criatura eres tú,
te librará de ellas.
 
Sólo confía en Él y Él continuará conduciéndote seguramente a través de todo. Donde no
puedas caminar, El te cargará en los brazos.
 
No te preocupes por lo que pueda ocurrir mañana; el mismo Padre eterno que cuida de
ti hoy, se encargará de ti mañana y todos los días. Te protegerá del sufrimiento, o te
dará la fuerza infalible para suportarlo.
 
Quédate, pues, en paz, y aleja todos los pensamientos de angustia.
 
Anímate y transforma los problemas en materia para tu progreso y madurez.
 
Piensa muchas veces en Nuestro Señor, pues Él te ayudará a soportar tus problemas.
Sólo acordándote de que tienes tal amigo, todos ellos serán  incapaces de conmoverte,
 
Hazlo todo con calma y en paz. Realiza cuánto puedas, hazlo tan bien como seas capaz.
 
Procura ver a Dios en todas las cosas sin excepción, y disponte a  hacer su  voluntad
con alegría. Hazlo todo para Dios, uniéndote con Él por palabras y obras.
 
Camina muy simplemente con la Cruz del Señor y ten paz contigo mismo. Pasarás por
toda tormenta con seguridad, mientras tu confianza se fije en Dios.
 
No pierdas tu paz interior por nada, aún si todo tu mundo parece venirse abajo. Si te
das cuenta que te alejaste de la protección de Dios, conduce tu corazón de vuelta a Él
tranquila y simplemente.
 
Haz todas las cosas en nombre de Dios y lo harás todo bien. Ya comas o bebas, trabajes
o descanses, ganarás mucho a los ojos de Dios, al hacer todas esas cosas como Él
quiere que sean hechas.
 
Acontezca  lo que sea, no te desanimes; asegúrate firmemente en Dios, mantente en
paz, con confianza en su amor eterno por ti.
 
(fuente: http://oblatosamlat.cybermeme.net/intpa2.html)

El domingo día 13 de Octubre, en Tarragona, será la beatificación de más de 500 mártires por la fe en España del siglo XX. Entre ellos hay un oratoriano que fué obispo de Lérida: Mons. Salvio Huix Miralpeig.

Con motivo de celebrarse en Tarragona la beatificación, la Diputación Permanente, máximo órgano del Oratorio, se reune presididos por su Secretario en Barcelona en los días 12 a 18 de Octubre para mantener su reunión anual. Sus componentes son los siguientes

P. Michele Pischedda, C.O. di Brescia Deputatus pro Italia et Gallia

P. Stefano Bertolini, C.O. di Prato Deputatus Alter pro Italia

P. Rafael Muñoz Pérez, C.O. di Sevilla Deputatus pro Hispania

P. Mirosław Prasek, C.O. di Radom Deputatus pro Polonia

P. Marco Guillen, C.O. di Toronto Deputatus pro Anglia, Canada et Africa Meridionali

P. Philipp Maria Karasch, C.O. di Wien Deputatus pro Germania, Conf. Helvetica, Austria, Nederlandia et Lithuania

P. Philip Bochanski, C.O. di Philadelphia Deputatus pro Confoederatione Statuum Americanorum

P. Said Martínez Alcántara, C.O. di Mexico-San Pablo Deputatus pro America Latina

P. Germán Saksonoff, C.O. di Mercedes-Lujan Deputatus Alter pro America Latina

1 p._huix2Además, con este motivo de beatificación, a mediados del pasado mes de junio, tuvo lugar en Lleida la presentación de un libro sobre su vida. Es una reedición del que escribió el Dr. Narciso Tibau y Durán en el año 1948 y la revisión de esta obra, según los capítulos, ha corrido a cargo del Obispado de Vic, de los Padres del Oratorio de San Felipe Neri, también de Vic, y de los Obispados de Ibiza y Lleida.

Salvio Huix Miralpeix, nació en la casa Huix, comarca de La Selva (Girona), el 22 de diciembre de 1877. Hijo de Juan Huix Montalt, propietario agricultor y de su esposa María Miralpeix Costa, padres de siete hijos. Fue bautizado en la parroquia de Sta. Margarita de Vellors, diócesis de Vic.
En su casa residía siempre un sacerdote. La Misa diaria en el oratorio familiar, el Rosario en familia, la visita al Stmo. Sacramento y los meses de María y del Sgdo. Corazón, eran las prácticas habituales de su piadosa familia.
A los 12 años, ingresó en el seminario de Vic, donde cursó los estudios de Retórica, Filosofía y Teología, siendo ordenado presbítero el 19 de septiembre de 1903. Cantó su Primera Misa en el Santuario de la Virgen del Pedró, cercano a su casa natal.
Fue nombrado coadjutor de la parroquia de Ntra. Sra. Del Coll, y en 1905 pasó a San Vicenç de Castellet, también como coadjutor.1 Beato monseñor P_ Huix1
En 1907 ingresó en la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri de la ciudad de Vic. Allí se entregó a la dirección de jóvenes y padres de familia, a la atención de enfermos y obras de beneficencia. Se le confió el cargo de Director de la Congregación Mariana de Vic. Como tal, organizó la primera asamblea de Congregaciones Marianas de Cataluña, que tuvo lugar el día 1 de mayo de 1921.
Por encargo de su obispo, Mons. Muñoz Izquierdo, organizó la solemnísima coronación de la Virgen de la Gleva, patrona de la Plana de Vic. También desempeñó el cargo de profesor de Ascética y Mística en el Seminario diocesano, ganándose de tal modo la confianza de sus alumnos, que lo escogieron como confesor y director espiritual.
En 1927, al reinstaurarse la diócesis de Ibiza, fue nombrado Obispo Administrador Apostólico, diócesis que había sido suprimida por el Concordato de 1851 e incorporada a la de Mallorca. Fue consagrado en la catedral de Vic, por el Nuncio de S.S. Monseñor Federico Tedeschini, asistido por Mons. José Miralles, obispo de Mallorca, y Mons. Juan Perelló, obispo de Vic.
1 SalviHuixEn los siete años que gobernó la diócesis de Ibiza, reformó y amplió el Seminario, atendió a los sacerdotes ancianos y desvalidos, fomentó los retiros mensuales del clero diocesano, y al llegar los difíciles años de la II República, organizó colectas y subscripciones para no dejar desatendidos a sus sacerdotes.
Impulsó la Acción Católica como instrumento de transformación de la sociedad. Fundó la Obra de los Ejercicios Espirituales, con numerosas tandas para hombres, mujeres y jóvenes. Con sus escritos pastorales, fomentó la devoción al Stmo. Sacramento, al Sgdo. Corazón de Jesús y a la Stma. Virgen, bajo la advocación de las Nieves (5 de agosto), patrona de Ibiza.
Después de su visita pastoral a Ibiza y Formentera, convocó el Sínodo diocesano del que salió el Catecismo castellano-ibicenco y se preocupó por la enseñanza religiosa en los colegios de la Isla.
En enero de 1935 fue trasladado a la diócesis de Lleida, como sucesor del obispo Irurita, trasladado a Barcelona. Allí continuó promocionando la Acción Católica, creó el Asilo para sacerdotes ancianos, impulsó la enseñanza religiosa y las Congregaciones Marianas.
El 20 de julio de 1936 empezaron en Lleida las matanzas y los incendios. Tras un primer asalto al Palacio Episcopal, del que Mons. Huix salió ileso, a mediodía se refugió en casa de una familia vecina, y unos días después marchó a la huerta de Lleida, en casa de unos labradores. Al crecer la persecución, y para no comprometer con su presencia a la familia que le había acogido, el Obispo decidió entregarse a la Guardia Civil, siendo conducido a la prisión de Lleida.
Allí destacó en la práctica de las virtudes cristianas; distribuía cada día entre los presos más necesitados la comida que le traían, no permitió ser relevado en los oficios más bajos, animaba a todos con su palabra, confesaba a cuantos acudían a él, y el 25 de julio celebró clandestinamente la Eucaristía, distribuyéndola entre los presos.
1 bisbeLlegó una orden de Barcelona para que los presos de recia personalidad, fueran conducidos allí para ser juzgados por un tribunal. En el camino del traslado, al pasar frente el cementerio, les cerró el paso un grupo armado que hicieron apear a los viajeros. Al bajar, el Obispo dijo :”Ja som a Sants!”, frase popular catalana que indica final del viaje.
Era la madrugada del 5 de agosto, fiesta de Ntra. Sra. de las Nieves, patrona de Ibiza, fue conducido con veinte presos más, seglares católicos, al cementerio de Lleida. Él pidió ser fusilado el último, y así consiguió dar la absolución a todos sus compañeros de martirio. El gesto molestó a un miliciano y cuando el tiro disparado le hirió la mano derecha, Mons. Huix levantó penosamente la izquierda. Ejerciendo su ministerio, consumó su entrega total a Dios y a las almas.

(artículo de Miquel Rierola i Puigderajols. Fuente: Temes d’avui, revista teológica)

10-05 San Luis Scrosoppi 008

FIESTA:

  • San Gregorio Magno, papa y doctor. Memoria obligatoria.

CELEBRACIONES:

  • BENEDICTINOS: Fiesta.
  • TORTOSA: Nuestra Señora de la Cinta. Solemnidad.
  • FAMILIA PAULINA: Santa María, Madre del Buen Pastor. Memoria obligatoria.
  • CÓRDOBA: San Sandalio, mártir. Memoria libre.
  • TOLEDO: Beato Gabriel de la Magdalena, mártir. Memoria libre.

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Febe, sierva del Señor entre los fieles de Cencreas (Corinto), que atendió a san Pablo y a otros muchos, según escribe el propio apóstol en la carta a los Romanos. Basilisa de Nicomedia, virgen y mártir. Mansueto, primer obispo de Toul. Marino, diácono y anacoreta, portador al pueblo gentil del Evangelio y de la libertad de Cristo. Macanisio de Hibernia, obispo. Auxano de Milán. Vitaliano de Caudium, obispo. Rimagilo, obispo y abad, quien, además del monasterio de Solignac, en Limoges, fundó otros dos: el de Stavelot y el de Malmedy, en la soledad boscosa de Ardennes. Aigulfo de Lérins, abad, y compañeros, monjes, que, según tradición, sufrieron el martirio durante una incursión sarracena. Crodogango de Sées, obispo y mártir. Juan Pak Hu-jae y cinco compañeras, mártires, que, por el hecho de ser cristianos, en tiempo de persecución fueron llevados ante el tribunal de criminales y, después de sufrir crueles
    suplicios a causa de su fe, murieron al fin degollados. Sus nombres: santas María Pak Kun-a-gi Hui-sun, hermana de santa Lucía Pak Huisun; Bárbara Kwon-hui, esposa de san Agustín Yi Kwang-hon; Bárbara Yi Chong-hui; María Yi Yon-hui, esposa de san Damián Nam Myong-hyog; e Inés Kim Hyo-ju.
  • BEATOS: Guala, de la Orden de Predicadores, obispo de Brescia, quien luchó prudente y esforzadamente por la paz de la Iglesia y el bien común, sufriendo el destierro en tiempo del emperador Federico II. Bartolomé Gutiérrez, presbítero, de la Orden de Ermitaños de San Agustín, y cinco compañeros mártires, quienes, por odio a la fe cristiana, fueron sumergidos todos ellos en aguas sulfúreas hirviendo y después arrojados al fuego. Son sus nombres: beatos presbíteros Vicente Carvalho y Francisco Terrero, de la Orden de Ermitaños de San Agustín; Antonio Ishida, de la Compañía de Jesús; Jerónimo Jo; y Gabriel de la Magdalena, religioso de la Orden de los Hermanos Menores. Brígida de Jesús Morello, que, después de enviudar, se consagró a Dios, afanándose en obras de penitencia y caridad, y fundando la Congregación de Hermanas Ursulinas de María Inmaculada, dedicadas a la educación cristiana de la juventud femenina. Andrés Abel Alricy, presbítero, más setenta y un compañeros, mártires, la mayoría presbíteros, todos los cuales, tras ser recluidos en el Seminario de San Fermín a modo de cárcel,
    y después de vivir una matanza el día anterior, fueron asesinados por odio a la Iglesia. Estos son sus nombres: beatos René María Andrieux, Pedro Pablo Balzac, Juan Francisco María Benoît o Vourlat, Miguel Andrés Silvestre Binard, Nicolás Bize, Pedro Bonzé, Pedro Briquet, Pedro Brisse, Carlos Carnus, Beltrán Antonio de Caupenne, Jacobo Dufour, Dionisio Claudio Duval, José Falcoz, Gilberto Juan Fautrel, Filiberto Fougère, Pedro Juan Garrigues, Nicolás Gaudreau, Esteban Miguel Gillet, Jorge Jerónimo Giroust, José María Gros, Pedro Guérin du Rocher, Roberto Francisco Guérin du Rocher, Ivón Andrés Guillon de Keranrun, Julián Francisco Hédouin, Pedro Francisco
    Hénocq, Eligio [Eloy] Herque o du Roule, Pedro Ludovico Joret, Jacobo de la Lande, Egidio [Gil] Ludovico Sinforiano Lanchon, Ludovico Juan Mateo Lanier, Juan José de Lavèze-Belay, Miguel Leber, Pedro Florencio Leclercq, Juan Carlos Legrand, Juan Pedro Le Laisant, Julián Le Laisant, Juan Lemaître, Juan Tomás Leroy, Martín Francisco Alejo Loublier, Claudio Ludovico Marmotant de Savigny, Claudio Silvano Mayneaud de Bizefranc, Enrique Juan Millet, Francisco José Monnier, María Francisco Mouffle, José Ludovico Oviefre, Juan Miguel Philippot,, Jacobo Rabé, Pedro Roberto Régnet, Ivón Juan Pedro Rey de Kervizic, Nicolás Claudio Roussel, Pedro Saint-James, Jacobo Ludovico Schmid, Juan Antonio Seconds, Pedro Jacobo de Turménies, René José Urvoy, Nicolás María Verron, Carlos Víctor Véret, todos presbíteros; además, Juan Carlos María Bernard du Cornillet, canónigo de la abadía de San Víctor de París; Juan Francisco Bonnel de Pradel y Claudio Pons, canónigos de la abadía de Santa Genoveva de París; Juan Carlos Caron, Nicolás Colin, Ludovico José François y Juan Enrique Gruyer, de la Congregación de la Misión; Claudio Bochot y Eustaquio Félix, de la Congregación de Padres de la Doctrina Cristiana; Cosme (Juan Pedro) Duval, de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos; Pedro Claudio Pottier, de la Compañía de Jesús y María; y Sebastián Desbrielles, maestro de escuela en París, Ludovico Francisco Rigot y Juan Antonio José de Villette. Mártires Juan Bautista Bottex, Miguel María Francisco de la Gardettte, Francisco Jacinto le Livec de Trésurin, quienes sufriendo similar situación en la cárcel de La Force, donde murieron martirizados por su fe en Cristo.

ADVOCACIÓN MARIANA:

  • NTRA.SRA. Divino Pastor, Francia.

CELEBRACIONES:

  • PALENCIA: San Antolín, mártir. Solemnidad.
  • TOR: Beato Severino Girauf, mártir. Memoria obligatoria.
  • HERMANOS DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS: Beato Salomón Leclercq, León Mopinot, Uldaric Guillaume y Roger Faverge, religiosos y mártires. Memoria libre.
  • PAULES e HIJAS DE LA CARIDAD: Beatos José Luis François, Juan Gruyer y Pedro Renato Rogue, presbítero, mártires. Memoria obligatoria.
  • UNIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD: Beatos Francisco, Luis Hebert y compañeros mártires. Memoria obligatoria.
  • MÍNIMOS: Beatos Carlo y Ludovico Hurtrel, mártires. Memoria obligatoria.
  • OFM Conv.: Beato Francisco Burté, presbítero y compañeros mártires. Memoria obligatoria.
  • PAMPLONA: Beato Francisco Dardán, presbítero y compañeros mártires. Memoria libre.
  • DOMINICOS: Beato Guala de Bérgamo, obispo. Memoria libre.
  • OFM Cap.: Beato Apolinar de Posat y compañeros mártires. Memoria libre.

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Zenón de Nicomedia, mártir. Martirio de santa Teodota con sus hijos Evodio, Hermógenes y Calixto en Nicea. Habib de Edesa, diácono y mártir, que, en tiempo del
    emperador Licinio, fue condenado a ser arrojado al fuego por orden del prefecto Lisanias. Antonino de Apamea, mártir de la fe, de quien se dice que, siendo lapicida, los paganos le mataron por destruir ídolos gentiles cuando tenía veinte años de edad. Próspero de Tarragona, obispo. Sepultura de san Justo, obispo, que renunció al obispado a raíz del concilio de Aquilea, retirándose a un desierto de Egipto junto con san Viator (Viador), lector, y conviviendo durante algunos años con monjes de vida ascética. Los restos mortales de ambos fueron trasladados
    después a Lyon. Nonoso, abad. Siagrio de Autun, obispo, cuya ciencia y celo brillaron en los concilios donde intervino. Agrícola de Aviñón, obispo, que después de llevar vida monástica en la isla de Lérins, sucedió en el episcopado a su padre, san Magno, de quien había sido auxiliar. Elpidio, cuyo nombre adoptó el pueblo que conserva su venerado cuerpo. Alberto
    y Vito, monjes. El primero, después de posponer armas y honores mundanos por el seguimiento de Cristo, fundó un monasterio en la propia ciudad según las costumbres cluniacenses, y el segundo gobernó dicho monasterio.
  • BEATOS: Brocardo, prior de los eremitas, a quienes san Alberto, obispo de Jerusalén, dio la Regla de vida, para conducirse día y noche vigilantes en la oración y en la meditación de la ley del Señor. Ingrid Elofsdotter, que, al enviudar, dedicó todos sus bienes al servicio del Señor, vistiendo el hábito dominicano tras una peregrinación a Tierra Santa. Juan María de Lau
    d’Allemans, Francisco José y Pedro Ludovico de la Rochefoucauld, obispos, más noventa y tres compañeros, clérigos o religiosos, que, por negarse todos ellos a prestar el juramento impiamente impuesto a los clérigos en tiempo de la Revolución Francesa, fueron encarcelados en el convento de Carmelitas y, por Cristo, ajusticiados en odio a la religión. Son sus nombres: beatos Vicente Abraham, Andrés Angar, Juan Bautista Claudio Aubert, Francisco Balmain, Juan Pedro Bangue, Ludovico Francisco Andrés Barret, José Bécavin, Jacobo Julio Bonnaud, Juan Antonio Jacinto Boucharène de Chaumeils, Juan Francisco Bosquet, Claudio Cayx o Dumas, Juan Charton de Millon, Claudio Chaudet, Nicolás Clairet, Claudio Colin, Francisco Dardan, Guillermo Antonio Delfaut, Maturino Víctor Deruelle, Gabriel Desprez de Roche, Tomás Nicolás Dubray, Tomás René Dubuisson, Francisco Dumasrambaud de Calandelle, Enrique Hipólito Ermès, Armando de Foucauld de Pontbriand, Jacobo Friteyre-Durvé, Claudio Francisco Garnières des Granges, Ludovico Lorenzo Gaultier, Juan Gautier, Juan Goizet, Andrés Grasset de Saint-Sauveur, Juan Antonio Guilleminet, Juan Bautista Jannin, Juan Lacan, Pedro Landry, Claudio Antonio Radulfo de Laporte, Roberto le Bis, Maturino Nicolás Le Bous de Villeneuve de la Villecrohaim, Oliverio Lefèvre, Carlos Francisco Legué, Jacobo José Lejardinier Deslandes, Jacobo Juan  Lemeunier, Vicente José le Rousseau de Rosencoat, Francisco César Londiveau, Ludovico Longuet, Jacobo Francisco de Lubersac, Gaspar Claudio Maignien, Juan Felipe Marchand,
    Ludovico Mauduit, Francisco Ludovico Méallet de Fargues, Jacobo Alejandro Menuret, Juan Bautista Nativelle, Matías Agustín Nogier, José Tomás Pazery de Thorame, Julio Honorato
    Cipriano Pazery de Thorame, Pedro Francisco Pazery de Thorame, Pedro Ploquin, René Nicolás Poret, Julián Poulain-Delaunay, Juan Roberto Quéneau, Francisco Urbano Salins de Niart, Juan Enrique Ludovico Samson, Juan Antonio de Savine, Juan Antonio Bernabé Séguin, Juan Bautista María Tessier, Lupo Tomás o Bonnotte, Francisco Vareilhe-Duteil, Pedro Ludovico José Verrier y Ludovico Barreau de la Touche, de la Congregación de San Mauro de la Orden de San Benito; Juan Francisco Burté, de la Orden de los Hermanos Menores; Apolinar (Juan Jacobo) Morel, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos; Ambrosio Agustín Chevreux y René Julián Massey, de la Orden de San Benito; Bernardo Francisco de Cucsac, Jacobo Gabriel Galais, Pedro Gauguin, Pedro Miguel Guérin, Jacobo Esteban Felipe Hourrier, Enrique Augusto Luzeau de la Moulonnière, Juan Bautista Miguel Pontus, Pedro Nicolás Psalmon y Claudio Rousseau, de la
    Compañía de San Sulpicio; Carlos Jeremías Bérauld du Pérou, Francisco Ludovico Hébert y Francisco Lefranc, de la Compañía de Jesús y María; Urbano Lefèvre, de la Sociedad Parisiense de Misiones para Extranjeros; Severino (Jorge) Girauld, de la Tercera Orden Regular de San Francisco, todos presbíteros; Ludovico Alejo Matías Boubert, Esteban Francisco Deusdedit [Diosdado] de Ravinel y Jacobo Agustín Robert de Lézardières, diáconos; Salomón (Guillermo Nicolás Ludovico) Leclercq, religioso de las Escuelas Cristianas; Augusto Nézel, clérigo, y Carlos Regis Mateos de la Calmette. Pedro Jacobo María Vitalis, presbítero, y veinte compañeros, mártires, que en los mismos tiempos de turbulencia fueron asesinados en la abadía de San Germain-des-Prés, por odio a la Iglesia. Sus nombres son: beatos Daniel Ludovico André des Pommerayes, Ludovico Remigio Benoist, Ludovico René Nicolás Benoist, Antonio Carlos Octaviano du Bouzet, Juan Andrés Capeau, Armando Chapt de Rastignac, Claudio Fontaine, Pedro Ludovico Gervais, Santos Huré, Juan Ludovico Guyard de Saint-Clair, Alejandro Carlos Lenfant, Lorenzo, Ludovico le Danoist, Tomás Juan Monsaint, Francisco José Pey, Juan José Rateau, Marcos Ludovico Royer, Juan Pedro Simón, además de Carlos Ludovico Hurtrel, de la Orden de los Mínimos, todos presbíteros; y Ludovico Benjamin Hurtrel, diácono.

ADVOCACIÓN MARIANA:

  • NTRA.SRA. Helbron, Alemania (1441)

CELEBRACIONES:

  • VALENCIA: Nuestra Señora de los Ángeles del Puig. Fiesta. MERCEDARIOS: Memoria obligatoria.
  • ASTORGA: San Gil de Casayo, ermitaño. Memoria obligatoria.
  • CARMELITAS DESCALZOS: Santa Teresa Margarita Redi del Sagrado Corazón. Memoria obligatoria. CARMELITAS: Memoria libre.
  • MÍNIMOS: Beatos Tomás y Juan Felton, mártires. Memoria obligatoria.
  • SERVITAS: Beata Juana de Florencia, virgen. Memoria libre. MONJAS: Memoria obligatoria.
  • LLEIDA: San Licerio, obispo. Memoria libre

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, que al
    recibir la imposición de manos por Moisés, fue lleno del espíritu de sabiduría,
    y a la muerte de Moisés introdujo de modo maravilloso al pueblo de Israel,
    cruzando el Jordán, en la tierra de promisión (Jos, 1, 1). Sixto, considerado primer obispo
    de Reims. Prisco de Capua, mártir. Terenciano de Todi, obispo. Vicente de Dax, celebrado como obispo y mártir. Verena de Zurzach. Victorio de Le Mans, obispo, de quien habla san Gregorio de Tours. Constancio de Aquino, obispo, cuyo don de profecía elogia el papa san Gregorio I Magno. Egidio o Gil de Nimes, cuyo nombre adopta la población que después se formó en la región de la Camargue y donde se dice que el santo había erigido un monasterio y acabado el curso de su vida mortal. Lupo de Sens, obispo, que fue desterrado por haber dicho ante un jerarca local que convenía al pueblo ser regido por un sacerdote y obedecer a Dios antes que a los príncipes. Vicente y Leto, mártires. Gil, monje de Carracedo y abad de San Martín de Castañeda, que terminó sus días como eremita.
  • BEATOS: Juliana de Collalto, abadesa de la Orden
    de San Benito. Juana Soderini, virgen de la Orden Tercera de los Siervos de María, preclara por su oración y austeridad de vida. Cristino (Miguel) Roca Huguet, presbítero, y once compañeros, mártires, de la Orden de San Juan de Dios, fusilados durante la guerra por odio a la religión: Sus nombres son: beatos Proceso (Joaquín) Ruiz Cascales, Eutimio (Nicolás) Aramendía García, Canuto (José) Franco Gómez, Dositeo (Guillermo) Rubio Alonso, Cesario (Mariano) Niño Pérez, Benjamín (Alejandro) Cobos Celada, Carmelo (Isidoro) Gil Arano, Cosme (Simón) Brun Arará, Cecilio (Enrique) López López, Rufino (Crescencio) Lasheras Aizcorbe y Faustino (Antonio) Villanueva Igual, religiosos. Alfonso Sebastiá Viñals, presbítero y mártir, que estando al frente de la escuela de una institución social valenciana, recibió la corona gloriosa del martirio durante la misma persecución religiosa. Pedro Rivera, presbítero, de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, y María del Carmen Moreno Benítez y María del Refugio Carbonell Muñoz, vírgenes, del Instituto María Auxiliadora, que en la misma persecución, a imitación de la
    pasión de Cristo Esposo, llegaron al premio de la paz perpetua . José Sampsó i Elias (pb.mr.)

San Anatolio, que era originario de Alejandría, se distinguió por los servicios que prestó a sus conciudadanos cuando dirigía una escuela aristotélica en su ciudad natal. Por entonces estalló una rebelión en Alejandría. Las tropas romanas sitiaron el barrio de Bruchium, en el que vivía el santo y, pronto, el hambre y la enfermedad empezaron a hacer estragos. San Anatolio se puso en comunicación con un diácono amigo suyo, llamado Eusebio, quien se hallaba fuera del barrio sitiado por las tropas romanas, y consiguió que el general romano permitiese la evacuación de los habitantes. Al principio, los jefes de la rebelión se negaron a dejar partir a nadie, pero san Anatolio obtuvo que dejasen salir a todos los civiles. Más tarde, el santo se trasladó a Palestina y llegó a ser ayudante del obispo de Cesarea. A la muerte de Eusebio, que ocupaba el cargo de obispo de Laodicea, en Siria, san Anatolio fue elegido para sucederle. El santo se distinguió como filósofo, físico y matemático. Entre sus escritos se conservan fragmentos de diez tratados de aritmética. El Martirologio Romano afirma que «no sólo los cristianos sino también los filósofos» admiran los escritos del santo.

(fuente: www.eltestigofiel.org)

FIESTA:

  • Santo Tomás, apóstol. Fiesta.

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Anatolio de Laodicea, obispo / Memnón, centurión y mártir / Marcos y Muciano, mártires / Heliodoro, obispo / Anatolio de Constantinopla, obispo / León II, papa / Raimundo Gayrard, maestro de escuela / José Nguyen Dình Uyên,
    catequista y mártir / Felipe Phan Van Minh, presbítero y mártir / Pedro Zhao Mingzhen
    y Juan Bautista Zhao Mingxi, mártires
  • BEATOS: María Ana Mogás Fontcuberta, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor

ADVOCACIÓN MARIANA:

  • NUESTRA SEÑORA de CAROLLE (París 1418).

En Roma se veneraba a estos mártires por lo menos desde el siglo IV. Pero no sabemos nada de cierto sobre su vida y su martirio. Una leyenda del siglo VI, pero que no merece crédito alguno, dice que san Pedro y san Pablo, cuando se hallaban encarcelados en la prisión Mamertina, convirtieron con su predicación y sus milagros a Proceso y Martiniano y a otros cuarenta guardias y éstos, a su vez, les ofrecieron la libertad. Una fuente brotó milagrosamente en la roca para que San Pedro pudiera bautizar a los neófitos. El jefe de la prisión, Paulino, trató de hacer apostatar a Proceso y Martiniano; como no lograse persuadirlos a que ofreciesen incienso en el altar de Júpiter, los sometió a crueles torturas durante las cuales los dos mártires repetían constantemente: «¡Bendito sea el nombre del Señor!» Entonces, Paulino los mandó decapitar. Pío Franchi de Cavalieri, estudiando a fondo estas leyendas, demuestra que en el siglo IV no existía aún la tradición de que los dos santos hubiesen sido carceleros de San Pedro y San Pablo; también supone que el episodio del bautismo tuvo probablemente por origen los frescos de las catacumbas en los que san Pedro aparece como un nuevo Moisés que hace brotar el agua de la roca y da de beber a dos soldados, que representan a la multitud.

Según se cuenta, una mujer llamada Lucina sepultó a los mártires en terrenos de su propiedad, junto a la Vía Aurelia, a dos kilómetros de Roma. En el siglo IV, se edificó una basílica sobre la tumba de estos santos. San Gregorio Magno predicó ahí su trigésima segunda homilía, en la que afirma que en la basílica de los dos mártires los enfermos recobran la salud, los posesos se ven libres de los malos espíritus y los perjuros son atormentados. A principios del siglo IX, el papa san Pascual trasladó las reliquias de Proceso y Martiniano a San Pedro, donde reposan todavía en la actualidad, en el altar del crucero que está dedicado a su nombre.

(fuente: www.eltestigofiel.org)

CELEBRACIONES:

  • JESUITAS: Santos Bernardino Realino, Juan Francisco Regis, Francisco de Gerónimo y Beatos Julián Maunoir y Antonio Baldinucci (pbs.). Memoria obligatoria.
  • AGUSTINOS: Beatos Juan y Pedro Bechetti de Fabiano (pbs.). Memoria libre.

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Proceso y Martiniano (mrs.) / Liberato (abad), Bonifacio (diácono),
    Servo y Rústico (subdiáconos), Rogato y Septimio (monjes) y el niño
    Máximo (mrs.) / Monegunda (rl.) / Swithun (obispo) / Lídano (abad y fundador) /  Bernardino Realino (presbítero)
  • BEATOS: Pedro de Luxemburgo, obispo de Metz / Juan y Pedro Becchetti, presbíteros / Luisa Teresa Montaignac de Chauvance (vg. y fundadora de la Pía Unión de las Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús) / Eugenia Joubert (virgen)

ADVOCACIÓN MARIANA:

  • VISITACIÓN DE  NUESTRA SEÑORA.

Pedro, así como los otros apóstoles, tuvo que recorrer un camino lento, no exento de dificultades, para seguir al Maestro. Con su respuesta de fe superó la prueba que la predicación de Cristo sobre la Eucaristía supuso para muchos de los discípulos. Sin duda la suya era una fe inicial, que llegaría a su plenitud en el momento de la Pascua.. (ver video)

Sobre San Pablo, el Papa nos dice (ver video)

Lo que podemos saber de la vida de Aarón proviene todo de la Biblia. Su aparición en la historia es súbita, casi se diría que el relato da por sabida la existencia del personaje. En efecto, si vamos en Exodo 4, cuando ya tenemos suficientemente presentado al personaje principal de esta historia y de la historia entera de Israel, Moisés, cuando ya se le ha revelado el Sagrado Nombre de Dios (3,14), y le ha sido encomendada la misión, liberar a Israel del yugo egipcio, se lamentará vehementemente Moisés de carecer de la competencia necesaria para todo ello, ya que, según él mismo declara, «soy torpe de boca y de lengua». A la repetida objeción de Moisés le responderá Yahvé: «Entonces se encendió la ira de Yahveh contra Moisés, y le dijo: “¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Sé que él habla bien; he aquí que justamente ahora sale a tu encuentro, y al verte se alegrará su corazón» (4,14). Y así, imprevistamente, echando mano de un recurso de obra teatral amateur («justamente ahora sale a tu encuentro», ¡qué casualidad!) se nos nombra por primera vez al personaje que, si bien nunca llega a la altura de Moisés, tiene el suficiente peso como paara moldear toda una imagen del sacerdocio, y de Israel como «pueblo sacerdotal». Sólo un poco más tarde, y en un contexto de recapitulación de las gestas de Yahvé para con su pueblo (hermoso capítulo, Éxodo 6), se da al pasar la genealogía de Aarón, que es el modo habitual de presentar a los personajes en la Biblia.

Posiblemente este armado inverso, en el que primero se «pone a funcionar» al personaje, como si todos lo conociéramos, y recién después, y de manera puramente ocasional, se lo presenta, no sea nada casual, sino que tenga que ver con el deliberado interés del texto bíblico de que la figura de Aarón nunca eclipse a la de Moisés, a pesar de que la función por él desempeñada, la de sacerdote, tuvo una importancia creciente en la vida de Israel, y era una de las piezas claves del universo religioso de la Biblia en los tiempos en que se puso por escrito y se dio forma final a los libros del Pentateuco, es decir, en los tiempos posteriores al Exilio.

Aarón cumple dos funciones en el relato de la historia de Israel, no necesariamente vinculadas entre sí. Su función primigenia no es la de sacerdote, sino la «profeta de Moisés»: «Dijo Yahveh a Moisés: “Mira que te he constituido como dios para Faraón y Aarón, tu hermano, será tu profeta;…”» (Ex 7,1). Curiosa expresión, que nos puede descolocar completamente si conservamos aun la noción de profeta meramente como un vate o futurólogo. En el universo bíblico, el profeta, aunque a veces puede decir cosas que encontrarán realización recién en el futuro, no tiene como principal función anunciar el futuro, sino traer una palabra «en nombre de» Dios. En el texto hebreo se dice «tu hermano será tu ‘nabí’», una expresión de muchos sentidos, compleja y rica en el horizonte de la Biblia, a la que los traductores griegos le buscaron el equivalente que consideraron más exacto, «pro-fétes», «el que habla por delante», ya sea hacia un futuro, ya sea en nombre de otro, o como intérprete de otro. Aarón tiene como función interpretar a Moisés, ya sea ante el pueblo, por la torpeza de Moisés, ya sea en el mundo que no es de Dios -el del Faraón-, porque con ese mundo Dios no quiere ni tener trato, así que manda a Moisés, «como un dios ante Faraón», y por tanto requiere -como cualquier dios que se precie- de un intérprete.

Sin embargo poco después sobreviene una nueva función para Aarón, la que lo especifica a nuestros ojos y lo hace más famoso en la historia: primer sacerdote de Israel y cabeza del linaje sacerdotal. Los orígenes del sacerdocio en Israel son oscuros, muy difíciles de trazar. Tenemos que tener presente que para la mentalidad bíblica todo lo que ocurre en la historia está ya presente en el origen (semejante a como todos estamos presentes ya en el inicio en Adán, como formando parte de él); la historia es más bien el despliegue, como si se fuera desenrollando un tapiz, de un conjunto de potencialidades concentradas en el origen; muy distinto a como la sentimos nosotros, sobre todo en Occidente, que hacemos más hincapié en la novedad y en la creación de respuestas originales a estímulos imprevisibles. Acorde con esto, puesto que Aarón es el primer sacerdote, contiene ya todo el desarrollo del sacerdocio posterior, hasta la época del postexilio.

Aunque la ceremonia de unción sacerdotal de Aarón está narrada con una solemnidad particular, si uno sigue realmente la secuencia de lo que dice, no puede menos que sorprenderse: «Mandarás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada de la Tienda del Encuentro, donde los bañarás con agua. Tomarás las vestiduras y vestirás a Aarón con la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, que ceñirás con la cinta del efod. Pondrás la tiara sobre su cabeza, y sobre la tiara colocarás la diadema sagrada. Entonces tomarás el óleo de la unción, lo derramarás sobre su cabeza y así le ungirás.» (Ex 29,4-7) Es un poco extraño que derrame el óleo sobre la cabeza habiéndola ya tapado con la tiara, cuando la lógica secuencia sería que fuera ungido primero y coronado con la tiara después. La alteración del orden no se trata de ningún descuido, sino de que en la escritura de estos textos «históricos» (históricos, sí, sin comillas, pero no en nuestro sentido de esa palabra) se han acumulado en el personaje, en este caso Aarón, desarrollos posteriores del sacerdocio, hasta llegar a la institución post exílica del Sumo sacerdocio, que incluía un rito de unción, que posiblemente no se usara en la primera época de Israel, ya que era un gesto más bien ligado al reconocimiento del gobernante, no del sacerdote. Dicho sin menoscabo de que desconocemos muchísimos aspectos de las primitivas instituciones y costumbres de Israel, como puede ser el múltiple uso de las unciones.

Aarón pasa así al universo de imágenes bíblicas más como sacerdote que como «profeta de Moisés», habiendo sido las dos cosas, y lo segundo, en realidad, como primera tarea. Finalmente el lenguaje religioso se encargó de conjugar de nuevo las dos, al poner en primer plano, dentro de las múltiples tareas del sacerdote, la de intercesor ante Dios, así que Aarón volvió a ser «quien habla en nombre de», pero en vez de ser de Moisés, lo fue para siempre del pueblo de Israel:
«Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Samuel entre aquellos que su nombre invocaban, invocaban a Yahveh y él les respondía…» (Sal 99,6)

Ya en el Nuevo Testamento, Aarón es mencionado sólo en la Carta a los Hebreos, no para negar la legitimidad de su sumo sacerdocio, pero sí para declarar su caducidad, al mismo tiempo que hablar de un nuevo tipo de sacerdocio, no un sacerdocio aarónico remozado en Cristo, sino un sacerdocio de una nueva especie, preanunciado misteriosamente en la figura de Melquisedec, figura de Cristo sacerdote (Hebr 5 y 7).

(fuente: www.eltestigofiel.org)

CELEBRACIONES:

  • PASIONISTAS y MISIONEROS DE LA PRECIOSA SANGRE, ADORATRICES DE LA SANGRE DE CRISTO: Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Solemnidad. VALENCIA: San Zoilo (mr.). Memoria obligatoria.

MARTIROLOGIO ROMANO:

  • SANTOS: Aarón,  hermano de Moisés / Martín de Vienne (ob.) / Domiciano (ab.) / Teodorico (pb.) / Eparquio de Angulema (pb.) / Golveno (ob.) / Carilefo (ab.) / Oliverio Plunkett (ob.mr.) /  Zhang Huailu (mr.) / Justino Orona y Atilano Cruz (pbs.mrs.)
  • BEATOS: Jorge Beesley y Montford Scott (pbs.mrs.) / Tomás Maxfield (pb.mr.) / Juan
    Bautista Duverneuil, carmelita descalzo, y Pedro Aredio Labrouche de Laborderie,
    canónigo de Clermont (pbs.mrs.) / Ignacio Falzon (rl.) / Juan Nepomuceno
    Chrzan (pb.mr.) / Antonio Rosmini (ob.)

Hoy, 30 de junio, celebramos el día en que nació para la vida eterna el Cardenal César Baronio, exaltado miembro de la familia filipense.

“La santidad de la vida del cardenal Baronio siempre fue resaltable para todos. La causa de su beatificación, que comenzó pocos años después de su muerte (habiendo sido coronado con el título de “Venerable” por el Papa Benedicto XIV ), ha sufrido en las últimas décadas una paralización que no tiene razón de ser. En 2008, y tras una decisión de Su Santidad Benedicto XVI, se ha retomado este proceso y está siendo conducido por el Procurador General que se ha convertido en “actor”, debido a la ola de interés en los últimos años ha vuelto a producirse hacia la figura del santo y erudito.” (extracto del escrito del General Eduardo Aldo Cerrato)

Cardenal e historiador eclesiástico, nació en Sora, en el Reino de Nápoles el 30 de agosto de 1538; murió en Roma el 30 de junio de 1607; autor de “Annales Ecclesiatici”, una obra que marcó una época en la historiografía y mereció para su autor, después de Eusebio, el título de Padre de la Historia Eclesiástica.

Sus padres, humildes ciudadanos de Sora (Italia), no pudieron legar la antigua riqueza y poder ancestrales a su único hijo. Pero iba a poseer cualidades que proclaman mejor la nobleza—un profundo espíritu religioso, una caridad a la que repugna profundamente el egoísmo, una firmeza de la voluntad templada en la humilde obediencia, una agudeza y vigor mentales dedicados escrupulosamente a la causa de la verdad.

Baronio recibió su primera educación de sus inteligentes padres y en las escuelas de la cercana Veroli. Su intenso amor al estudio y su madurez intelectual animaron a su padre a enviarlo, a los 18 años, a la escuela de leyes de Nápoles: Después de unos pocos meses de confusión debido a la guerra franco-española por el dominio de Italia, se trasladó a Roma donde en 1557 se convirtió en discípulo de Cesare Costa, maestro en derecho canónico y civil.

Estaba allí cuando se encontró con alguien que iba a influir poderosamente en su destino y determinar, hasta en los detalles, su carrera y ocupaciones. Era Felipe Neri, sacerdote notable por su santidad, espíritu de piedad y caridad con los que inspiró a un pequeño grupo de sacerdotes y laicos a los que había formado en una confraternidad de buenas obras en la iglesia de San Girolamo della Carità. La importancia de este encuentro no se puede sobreestimar: el mundo pudo tener un Baronio, pero el Baronio de la historia es la obra de San Felipe Neri. Quedó impresionado por el serio estudiante de derecho de tan transparente inocencia de vida y al ver en él un sujeto obediente, lo enroló en su grupo. Esto no impidió a Baronio continuar los estudios para los que había venido a Roma, pero en todo lo demás se sometió a la dirección de Felipe de forma espontánea y completa. De Felipe recibió la dirección en el estudio y la guía espiritual y por sugerencia suya dedicó todo su tiempo libre a las obras de caridad entre los pobres y los enfermos.

Durante el año 1558 Felipe le asignó el importante trabajo de predicar en las conferencias que se daban con frecuencia en la iglesia de San Girolamo. En 1564 fue ordenado sacerdote y decidió compartir la suerte del pequeño grupo de Felipe; pero su ardor por la vida religiosa era tan intenso, que ya había emitido los votos de pobreza, castidad, humildad y obediencia a Felipe Neri como su superior. Sería el dúctil instrumento de su voluntad durante 25 años, cuyo tiempo dedicaría a la preparación de su obra sobre historia eclesiástica, en la que en adelante se centra el interés de por vida de Baronio.

El mérito de la idea es de Felipe, como el mismo Baronio testifica con filial devoción en los “Anales”. El santo sentía fuertemente la aflicción y desánimo causados en los círculos católicos por la publicación de las “Centurias de Magdeburgo” (el propósito de esa obra era comprometer la historia a la causa del protestantismo, demostrando lo mucho que se había alejado la Iglesia Católica de las enseñanzas y prácticas primitivas, en contraste con la consonancia de la Iglesia Reformada).

Lo que hizo en y sobre Roma, lo hicieron por él por todas partes corresponsales voluntarios y el nombre de Baronio llegó a ser conocido en toda Europa como sinónimo de penetración histórica sin precedentes, poder de investigación y celo por la verificación. Felipe debió comunicarle antes de 1569 su plan de organizar de forma permanente el material recogido, pero a pesar de la importancia de la obra, fue obligado por su maestro a compartirlo todo en los ejercicios del ahora creciente Oratorio.

A pesar de los obstáculos, su prodigiosa capacidad de trabajo y su hábito de dormir solo cuatro o cinco horas hicieron posible el asombroso progreso en sus investigaciones. Después de la fundación canónica del Oratorio (15 de julio de 1575) residió en Santa María en Vallicella, hogar definitivo de la nueva congregación, y siguió llevando la misma vida ocupada.

A principio de los ochenta habían madurado los planes para la publicación de la nueva historia de la iglesia, y en 1584, un cuarto de siglo después de comenzar su preparación, Baronio tenía la obra bastante adelantada, cuando su paciencia sufrió una nueva prueba. El Papa Gregorio XIII le confió la revisión del Martirologio Romano.

Tres Papas sucesivos quisieron nombrarle obispo. En 1593 sucedió al anciano Felipe como Superior del Oratorio, y a la muerte de éste en 1596, fue reelecto para otros tres años. En 1595 era confesor del Papa Clemente VIII, el cual le nombró protonotario apostólico y el 5 de junio de 1596, le creó cardenal. Baronio lamentó amargamente su remoción del Oratorio para residir en el Vaticano, o incluso lejos de Roma cuando la corte papal salía de la ciudad, lo cual era doblemente penoso, pues no podía seguir trabajando en sus Anales. En 1597 Clemente le concedió el más alto tributo a su erudición al nombrarle bibliotecario del Vaticano. Este puesto, junto con el cargo de la recién fundada prensa vaticana y sus deberes en las Congregaciones, le dejaban aun menos tiempo para trabajar en sus Anales.

En la primavera de 1607 Baronio regresó al Oratorio pues una visión le había advertido que su año 69 sería el último de su vida y había llegado al último volumen previsto de sus Anales. Fue trasladado a Frescati muy enfermo, pero viendo llegar el final, volvió a Roma, donde murió el 30 de junio de 1607. Su tumba se colocó a la izquierda del altar mayor de la iglesia de Santa María en Vallicella (Chiesa Nuova).

El cardenal Baronio dejó una reputación de profunda santidad que llevó al Papa Benedicto XIV a proclamarle “Venerable” (12 de enero de 1745). Las restauraciones que hizo en su iglesia titular de los santos Nereo y Aquileo y en San Gregorio en el Coelio aún nos da una idea de su celo por el culto decoroso. Pero los Anales constituyen el más conspicuo y permanente monumento de su genio y devoción a la Iglesia. Durante tres siglos han sido la inspiración de los estudiantes de historia y un depósito inagotable para la investigación. Ninguna otra obra ha tratado de forma tan completa la época que estudia. En ninguna parte se hallan reunidos tantos y tan importantes documentos. Los especialistas imparciales reconocen en ellos la piedra angular de la verdadera ciencia histórica y en su autor, las cualidades de un historiador modelo: diligencia infatigable en la investigación, pasión por la verificación, juicio preciso y lealtad constante a la verdad. Hasta en las agrias controversias que provocaron sus primeros volúmenes, la mayoría de los críticos eruditos reconocían su meticulosidad y honestidad. Pero esto no implica que la obra fuese impecable o final. Aunque era un maestro, Baronio era un pionero dotado con un espíritu crítico mucho más desarrollado, por decirlo de alguna manera, que el de sus contemporáneos, pero era tímido al ejercitarlo. Sin embargo estimuló un espíritu crítico que infaliblemente haría avanzar la ciencia histórica más allá del alcance logrado por él.

(Para leer el artículo completo, puede hacer click en aciprensa.com)

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